
Autoobservación y Contemplación

Desde pequeña, me impresionaba cuando los adultos de la familia miraban hacia el horizonte y permanecían en silencio, más tarde comprendía que se trataba de la contemplación "Estar presente en el presente", amaba sobre todo cuando luego del almuerzo nos sentábamos afuera en la huerta y luego de la contemplación mi "amado apa" me contaba sus historias de pequeño, era tal mi atención que grabé, con detalles no sólo su vida, sino la vida de mi mamá y demás familia.
En la universidad, aprendí que había bastantes autores que explicaban las bondades de la contemplación: "como el acto de la observación profunda, reflexionando sobre uno mismo, el mundo o una idea, sin la necesidad de cambiar o manipular lo observado", realmente esto nos ayuda a recuperar la percepción del mundo que nos rodea de manera consciente, en el maravilloso momento de estar con "cuerpo y alma" en nuestro diario vivir.
La contemplación y la autoobservación necesitan estar presente en el presente, hoy me referiré a la autoobservación, una herramienta muy poderosa para recuperar nuestra paz y vivir en equilibrio, en ese momento presente percibes tus pensamientos automáticos, tus emociones repetitivas, tus comportamientos mecánicos mientras suceden, pero esto no es simplemente observar, es distinguir que partes de ti son reales y cuáles son respuestas programadas de tu inconsciente o tu ego, identificando los guiones que corren en tu mente y es muy bueno preguntarte ¿esto realmente soy yo?, ¿o es algo que me enseñaron a creer?, porque una vez que comienzas a separar esa parte automática, programada del verdadero Ser, que es tu sabiduría interna, algo extraordinario sucede, es como si la ilusión con ese yo con el que te identificas, empieza resquebrajarse y el condicionamiento comienza a debilitarse.
Es bueno recordar que cuando niños somos como "grabadoras con patas" todo lo que escuchamos de los adultos va a nuestro inconsciente, sin discriminación, cuando adultos tomamos decisiones de lo que quedó grabado, sin ni siquiera darnos cuenta.
Sólo con autoobservar es como si por primera vez, aprecias algo más allá de la realidad programada en la que has vivido, es un comienzo para escapar verdaderamente de la ilusión, es como una clave oculta para romper el hechizo de una vez por todas.
La autoobservación, es la capacidad de observarte sin juzgarse, sin justificarte y sin perderte en las emociones del momento, si bien esto no es reflexión, no es pensar sobre tu vida ni analizar el pasado, es algo mucho más radical es sorprenderte en el acto mismo de actuar mecánicamente, ver en tiempo real, como tus pensamientos, emociones y comportamientos corren sobre un guión. La mayoría de las personas nunca hace esto, reaccionan automáticamente, a las situaciones asumiendo que sus respuestas son naturales pero si empiezas a prestar atención, verás algo inquietante, la mayoría de tus reacciones son predecibles, repetitivas e inconscientes, son patrones reactivos, por ejemplo en una discusión familiar respondes igual, mientras en una situación estresante, las mismas emociones toman el control, en un desafío inesperado las mismas excusas, los mismos miedos, los mismos patrones de evasión, es como si fueras un robot programado; créeme que la única manera de romper con ella es observarla en acción, pero aquí es donde se pone difícil en cuanto empiezas a observarte, sentirás resistencia, tu mente buscará excusas sentirás la atracción de la distracción, tu propio ego tratará de convencerte de que no hay nada que observar esta es la trampa, es como un programa en el que vives, no quiere que hagas cosas distintas, se alimenta de tus reacciones inconscientes, se beneficia de tu previsibilidad, es más en el momento en que dejas de reaccionar ciegamente comienzas a recuperar el control de tu mente entonces.
¿Cómo se practica la autoobservación?
Primero: sorpréndete reaccionando la próxima vez que te sientas activada emocionalmente (irritable, enrabiado, conflictuado), o te pongas "chuqui", detente no justifiques tu emoción no trates de explicarla solo obsérvala, sin juicio.
Segundo: identifica el patrón pregúntate si esta reacción ya ha ocurrido antes, es la misma frustración de siempre, la misma duda, el mismo miedo.
Tercero: hazte la pregunta clave ¿esta reacción realmente soy yo o es una respuesta condicionada? si haces esto con constancia, sucede algo extraordinario comienzas a ver la ilusión que es, notas las fuerzas invisibles que moldean tu conducta reconoces los programas que corren en tu mente y una vez que los ves pierden poder sobre ti, lo más importante recuerda que una persona que observa, en lugar de reaccionar se vuelve impredecible, ya no está controlada por el miedo, la culpa o la presión social, ya no está dormida y una vez despierta la ilusión comienza a derrumbarse, pero hay algo aún más profundo, detrás de todo esto, la ciencia moderna ha comenzado a descubrir algo impactante, el efecto del observador y la forma en que la conciencia podría estar moldeando el mundo que te rodea, la física cuántica demuestra que el mero acto de observar, cambia la realidad, es decir el simple hecho de mirar determina cómo se desarrolla la realidad.
La mayoría de las personas viven como observadores inconscientes, son pasivos, no se dan cuenta de que su percepción está moldeando constantemente sus experiencias, pero aquellas que despiertan, que se convierten en observadores activos adquieren una habilidad que muy pocos llegan a desarrollar, comienzan a moldear su propia realidad en lugar de ser moldeadas por ella; piensa en esto; si el "efecto del observador" aplica al nivel cuántico podría también aplicarse a tu vida, cada pensamiento que mantienes, cada emoción que repites, cada creencia a la que te aferras, todo eso alimenta la estructura de tu realidad, si vives en el miedo, si refuerzas constantemente un estado de impotencia, si te dejas atrapar en bucles (construcción de programación que permite repetir un conjunto de instrucciones varias veces) de negatividad, la realidad te devuelve eso no por azar, no por destino, sino porque tu propia percepción está colapsando la realidad, en una versión que refleja tu estado interior.
Los sabios siempre han insistido en la autoconciencia como clave, para escapar de la ilusión, esto no es solamente hablar de filosofía, es ciencia, cada día se confirma más esto y sin embargo, este conocimiento sigue oculto no se enseña en las escuelas, no se fomenta en la sociedad, porque si las personas comprendieran de verdad el poder que tiene su conciencia, dejarían de ser pasivas dejarían de aceptar la realidad como algo fijo y empezarían a reconfigurarla con intención, este es el verdadero secreto del despertar no se trata solo de liberarse del condicionamiento mental, se trata de reclamar nuestro papel como arquitectos de nuestra propia existencia.
Pensar que nuestros ancestros, estaban más cerca de este conocimiento, ellos eran verdaderos arquitectos de su realidad, comprendían que el que cree, crea, también sabían estar presentes en el presente, sabían vivir en contemplación, sabían escuchar mejor el canto de la Creación, en sus rituales se abrían a la gratitud y al asombro, hay que descubrir los saberes del conocimiento ancestral, esto aumenta nuestra capacidad de estar más conectada con los demás y con la madre naturaleza, aquietando la mente para discernir mejor lo que nos corresponde hacer. Me pregunto hace años, cuando vamos a entender que nuestra salud no está separada de la salud de la naturaleza, es indivisible, es una sola.