
EL DEBER SER


Trascendiendo el "Deber Ser" hacia tu autenticidad
Hoy pensaba, que sería más rápido salir de la crisis económica, si nos uniéramos y trabajáramos en la crisis del modelo de ser humano que hemos seguido hasta ahora, comprendiendo que ese modelo es una crisis de identidad profunda, mostrandote que no eres quien creías ser, ya que sólo te sostienes en lo que haces o lo que tienes.
Los conflictos que tenemos y que en estos días está muy centrado en jóvenes, No es simplemente una brecha generacional, sino un colapso de la identidad provocado por la fragmentación del Ser bajo el peso del "deber ser", es decir, sólo nos percibimos como seres separados, divididos y limitados en esta realidad física. Asi la vida funciona como un reality show o un juego de video, que nosotros mismos elegimos venir a jugar para aprender algo. En este juego, las cosas de afuera (el trabajo, el dinero, los problemas) son solo el escenario, pero no hemos comprendido lo principal del juego que el verdadero tablero de juego está adentro de nuestro corazón y nuestras emociones, pero elegimos vivir en automático y comienza desde que somos niños (de los 0 a los 7 años), nuestros padres y la sociedad nos "meten información" o códigos de cómo debemos ser para que nos quieran, crecemos repitiendo esos miedos y reglas sin darnos cuenta, como si tuviéramos puesto un casco o una máscara que no nos deja ver quiénes somos de verdad, normalizando hacer cosas solo por "lealtad" a nuestra familia o por el "deber ser", por ejemplo, esta lleno de personas que estudian o estudiaron algo que no le gusta o aguanta una relación mala, solo para no fallarle a sus padres o a su religión, o al que dirán, esas son lealtades invisibles que actúan como barrotes que nos separan de lo que realmente nos hace felices.
1. El Colapso del "Deber Ser"
Estamos en un momento de cambio tan dramático entre generaciones que lo veo como un momento único en la historia de la humanidad donde el modelo de adulto tradicional ha dejado de ser un referente para las nuevas generaciones, esto puede deberse a una mezcla de multifactores, ejemplo avances tecnológicos sin precedentes, una revolución de ideas que estan cambiando las reglas del juego y un largo etcetera, sin duda antes la obediencia era seguridad, ahora no, por ejemplo en nuestro país, durante las últimas semanas, ha aumentado la preocupación por los diferentes hechos de violencia en colegios del país. Uno de los hechos que causó más consternación fue el asesinato de una inspectora en el interior de un establecimiento educacional de Calama, luego del ataque armado de un estudiante.
Nos han formado o educado, anclándonos en lo que "debería ser", nos situamos en un futuro inexistente o en un pasado rígido, no dando importancia al "Aquí y Ahora". Esta desconexión es la raíz de la ansiedad y la culpa; es el sacrificio de la paz interior en una constante búsqueda de la aprobación externa. Se ha debilitado en las familias, vincularnos desde el amor, desde confiar en el otro, más bien nos relacionamos desde la desconfianza, el control, al final hemos construido los barrotes de una cárcel, para encajar, así muchos debemos ponernos una máscara o un disfraz para que los demás nos quieran, pero que termina pesándonos mucho.
Para entender el llamado Deber Ser, revisaremos algunos puntos:
1. Son las "reglas de afuera"
El deber ser es como un manual de instrucciones que otras personas (tus padres, tus abuelos, la escuela o la religión) escribieron para tu vida. Son todas esas frases que empiezan con: "Tienes que...", "Un buen hijo debería...", "Una mujer decente tiene que...".
2. La trampa de la máscara
Desde que somos niños, nos enseñan que si hacemos lo que los adultos quieren, somos "buenos" y nos dan amor. Entonces, para que nos acepten, nos ponemos una máscara de "niño bueno" o "empleado perfecto". El problema es que, con el tiempo, nos olvidamos de quiénes somos en realidad por tratar de ser esa persona que los demás esperan.
3. La "cárcel invisible"
Estas normas son como barrotes de una celda que no se ve. Muchas veces hacemos cosas que no nos gustan o aguantamos situaciones tristes solo por "lealtad" a la familia o por no quedar mal. Eso es el deber ser: vivir en una cárcel emocional donde dejas de ser tú mismo para cumplirle a otro.
4. No es porque las reglas sean malas en sí
Sino porque este tipo de reglas te separan de tu esencia verdadera y divina. Te hace creer que hoy no eres suficiente o capaz y que solo serás valioso cuando logres ser esa "superpersona" del futuro que nunca llega.
5. La diferencia entre ser y hacer
El mundo nos dice que valemos por lo que hacemos (el trabajo, el dinero, los títulos), pero la verdad es que valemos por lo que somos, un Ser infinito.
- El deber ser: Te dice que tienes que esforzarte y sufrir para ganar el cielo o el respeto.
- La verdad: Tú ya eres completo, perfecto y capaz tal como eres hoy.
En resumen, El deber ser es vivir la vida que otros quieren para ti. El darte cuenta que eres valioso por tu verdadera esencia divina es quitarte esa carga, soltar las expectativas de los demás y atreverte a ser tú mismo, haciendo las cosas por amor y disfrute y no por miedo a que te juzguen.
Empezar a darte cuenta que esa realidad que crees ver con tus sentidos, no es tan real como la crees, porqué como dice la neurociencia tu cerebro no tiene la capacidad de ver la realidad tal como es hoy; lo que hace es interpretar lo que ves usando información vieja (eso enseñado en el Deber Ser).
2. Dejar las odiosas etiquetas.
Es importante dejar de clasificarnos en "buenos" o "malos", "éxito o fracaso" , "placer o dolor" dejar de juzgar la realidad, a los demás y a nosotros mismos, sólo así recuperamos nuestra libertad, dejando de buscar afuera, aprender a mirarse desde el interior, dejar de huir de lo que es, recordar por sobretodo que no eres un robot que solo repite miedos y reglas que nos enseñaron cuando éramos niños. Saliendo de ese modo automático para empezar a ser fiel a quien eres de verdad en el momento presente. Dejando de regalar tu atención y energía a sistemas que te controlan, como las noticias, la política o las redes sociales. Al recuperar esa energía, puedes empezar a crear tu propia realidad en lugar de ser un títere de lo que pasa afuera. Eligiendo actuar siempre por amor y disfrute en lugar de hacerlo por miedo a que algo te falte. Tomando responsabilidad total sobre tu espacio único, donde tú mandas y donde nadie más puede decidir cómo te sientes. Al entender que el otro no es culpable de tu estado interno, dejas de ser una víctima y recuperas tu poder, ser coherente con tus propias leyes naturales y códigos sagrados, reconociendo que ya eres una persona completa, perfecta y capaz tal como eres hoy.
En resumen, todo está en recuperar tu capacidad de mandar en tu propio presente, eligiendo tus acciones desde tu esencia divina en lugar de solo reaccionar a los problemas de un mundo programado.
3. De la Corrección al Acompañamiento
Hoy el caos de violencia de niños y jóvenes, son el espejos que reflejan nuestras sombras más densas como adultos, es una invitación a mirarnos como personas, como familias, como sociedad, como comunidad. Cuando explotamos frente a ellos, no reaccionamos a su conducta, sino a nuestra propia percepción distorsionada. El miedo a que "se equivoquen" es, en realidad, el terror a nuestra propia invalidez proyectada.
Toda esta crisis generalizada en el mundo, es una invitación a ver nuestras máscaras sociales, ese personaje o disfraz que los seres humanos construimos desde la infancia para ser aceptados, protegidos y amados por nuestro entorno, es decir, ese ego que nos separa de nuestra verdadera esencia divina, ojo que gobernar el ego no significa destruirlo, sino relegarlo a su función correcta como "empleado" y no como "patrón" de tu vida.
Es Importante saber cómo operan estas máscaras:
1. Origen y Construcción
- Programación temprana: Se forman principalmente entre los 0 y 7 años, cuando el cerebro es "codificado" con los miedos, creencias y normas de los padres y la sociedad.
- Mecanismo de defensa: El niño comienza a fabricar máscaras tras su primer trauma emocional, cuando percibe que el mundo puede ser peligroso y necesita "defenderse" para encajar.
- Intercambio por amor: Aprendemos que si cumplimos con el "deber ser" (ser el hijo bueno, el estudiante aplicado), recibimos aprobación, por lo que intercambiamos nuestra autenticidad por ese afecto externo.
2. Multiplicidad de Personajes
No usamos una sola máscara, sino que tenemos un personaje para cada escenario:
- Una máscara de profesional para el trabajo.
- Una personalidad para la familia (que puede variar si nos caen bien o mal).
- Un rol específico para los amigos de la infancia o de la universidad.
- El problema surge cuando la persoan se identifica tanto con su máscara (su posición social, su éxito material, su rol familiar) que olvida que es una emanación de la totalidad.
La pregunta central es empezar a preguntarte: ¿Cuál de todos esos personajes soy yo realmente?
3. El Camino hacia la Autenticidad
El despertar de quien eres realmente, consiste en un proceso de "deshacer" esos personajes que has construido:
- Deshacer" no significa aprender algo nuevo, sino quitarse capas de encima. Es como si llevaras un disfraz o una máscara muy pesada para que los demás te acepten, así quitarte ese personaje, dejar de fingir un personaje para conseguir validación para que aparezca quien eres de verdad..
- Volver a ser niño: El objetivo es volver a ver la vida con los ojos que tenías a los 5 o 6 años, antes de que te enseñaran que el mundo era peligroso o que tenías que defenderte fabricando máscaras.
- Dudar de lo que piensas: Duda de tus pensamientos automáticos. Es darte cuenta de que muchas de tus preocupaciones no son reales, sino solo "películas" de miedo que tu mente proyecta basándose en cosas que ya pasaron.
- Romper las cárceles invisibles: Significa dejar de ser leal a las reglas de otros (el "deber ser") que te mantienen en conflicto y te separan de tu paz. Es soltar la carga de querer ser una "superpersona" para finalmente aceptarte como alguien completo, perfecto y capaz aquí y ahora.
- La herramienta es observar: Para lograrlo, solo hay que empezar a observarse a uno mismo. el acto de "darse cuenta", sólo así dejas de vivir en "piloto automático" como un robot programado y empiezas a observar lo que ocurre dentro de ti sobre lo que sientes (enojo, tristeza o miedo), el programa deja de mandarte y tú recuperas tu poder.
- Fidelidad a uno mismo: Al serte fiel, el juicio de los demás deja de tener importancia, lo que te permite recuperar tu poder y genialidad interna.
En resumen, las máscaras sociales, los disfraz son cárceles mentales construidas por el juicio y la culpa que nos impiden vivir en el presente y reconocer que ya somos completos, perfectos y capaces. Hemos normalizado vivir atrapados en el paradigma de la escasez: Continuaremos buscando el éxito material como un sustituto del amor y la paz, sintiendo un vacío existencial profundo incluso después de alcanzar nuestras metas, decíamos anteriormente porque el "deber ser" nos hace creer que no somos suficientes tal como somos hoy.
La vida no es una competencia, tampoco donde el éxito es la paz interior, es un juego sagrado, dado como regalo. La realización no se encuentra en el cumplimiento de metas, sino en la aceptación de la realidad tal cual es, sólo controlamos lo que ocurre en nuestro interior, por tanto la invitación es cambiar nuestras creencias limitantes, salir de un sistema de creencias antiguo, así transitamos de la exigencia al propósito, reconociendo que no necesitamos ser "alguien" para ser valiosos y ahí vamos cambiamos el mundo.
Principios para una Vida en Soberanía
- Presencia en el Aquí y Ahora: El único espacio donde la divinidad opera.
- Aceptación de la Imperfección: Liberarse de la cárcel del "deber ser" y sus estándares ilusorios. espejismos" que la sociedad y nuestra mente inventan para hacernos creer que hoy no somos valiosos.
- Confianza en el Sillón: La certeza de que la vida nos sostiene, así como el sillón sostiene nuestro cuerpo sin que tengamos que pedírselo.
Vivir la vida en soberanía, implica cambiar eso que llamamos educación, no sólo en el colegio, sino en los hogares, incorporando aspectos del Ser, sólo eso nos hará confiar en la vida y dejar de estar atrapados en el miedo por ejemplo de una crisis económica y del paradigma de la escasez, dejar de buscar éxito material como un sustituto del amor y paz. Solo así comprenderemos que no necesitamos llenar ese vacío existencial profundo, simplemente porque ya no estás en la cárcel del "deber ser", sino desde tu amorosidad, desde una actitud permanente de cuidado, respeto, compasión y ternura hacia hacia ti mismo y los demás, así vuelves a tu valor intrínseco como SER.