Conciencia Social

Es tiempo de elecciones presidenciales, me permito mis sugerencias de cambios:

Considero que "Innovar en tiempos de crisis", "no queda de otra", dada a la pérdida de legitimidad de todo el sistema político, debido a situaciones asociadas a la corrupción, malas prácticas normalizadas, ojo que siempre han existido, la diferencia que ahora se nota más y ambos bandos están atentos a los errores del bando contrario y lo exponen a nuestros ojos, además del distanciamiento de las autoridades que toman decisiones frente a los ciudadanos, se hace imprescindible efectuar cambios estructurales y no maquillados.

Innovar en la gestión pública local, no es fácil, más fácil es hacer lo mismo y esperar resultados distintos, pero ya las personas estamos muy cansados de esto, al parecer ya no basta con una canasta familiar o promesas que se las lleva el viento.

En términos generales pareciera que es central innovar en el uso eficiente de los recursos económicos, crear nuevos mecanismos para abordar las demandas ciudadanas y crear estrategias locales orientadas a generar autonomía efectiva de las administraciones locales.

Mi opinión es que lo fundamental, primero para que se dé lo anterior e innovar, es centrarse en desarrollar capital humano, como señalan muchos estudiosos "las instituciones la hacen las personas", centrarse en la formación de los funcionarios ya sea de planta, contrata o de confianza; es central que conozcan no sólo la realidad local del sector, sino que es crucial los procesos sinérgicos donde individuos con habilidades diversas integran sus talentos para alcanzar objetivos comunes, transformando; esto pareciera utópico pero sin ese punto, seguimos con instituciones al borde del colapso, es central el generar un sentido de pertenencia de los involucrados en los procesos y estamentos, del mismo modo, también es adecuado considerar los límites o alcances del involucramiento.

En este minuto donde miremos, pareciera que todo se derrumba, algunos expertos sostienen que ha llegado la hora de expandir este sentido de la responsabilidad a cada instante y a cada decisión que tomamos, seguir con los mismos procesos que sólo han logrado tener la crisis que tenemos en nuestro país, es hacerlo desde el aprendizaje del tonto "tropezar una y otra vez con la misma piedra", en otras palabras es el aprendizaje de primer orden o ensayo error, hay que ir por el aprendizaje del inteligente o de segundo orden, aprender de los errores.

Apostar por un capital humano desarrollado, implica desarrollar competencias integrales en los funcionarios en tres dimensiones: conocimiento teórico, desarrollo de habilidades e incorporación en su trabajo diario, en las tres debe darse una palabrita mágica como es la ética. Sabemos que muchas veces, los profesionales y técnicos más capacitados no siempre están presentes en las ciudades más chicas, que puede entenderse, quizás debido a la falta de incentivos de carácter económico, pero también de acceso a aspectos fundamentales para lograr una buena calidad de vida, para algunos nuestra región al estar alejada de la gran urbe y que no goza de fama de un lugar para un buen vivir (ahí hay un trabajo que no ha sido suficiente de empoderar nuestra amada región), lo que da pena ya que nuestro amado Copiapó y Tierra Amarilla en antaño adquirió fama por la riqueza de sus minerales, cuyos recursos naturales agradaron a incipientes empresarios con las consecuencias que ya conocemos.

Es necesario, desarrollar ese capital humano con el que será el socio estratégico, para conformar grupos de funcionarios públicos con dominio de las materias específicas que trabajen, con habilidades comunicacionales y de liderazgo y, por sobretodo, con altos estándares éticos que posibiliten comportamientos laborales acordes con la probidad y la transparencia que la ciudadanía exige en la actualidad. Hacer una buena selección de trabajadores, para contar con funcionarios seleccionados por sus competencias y aquellos que son nombrados por la confianza que generen en la autoridad de turno.

Considero que la clave nace del capital humano, expresado en administrativos, técnicos, profesionales y autoridades estableciendo relaciones en ambientes de aprendizaje continuo, orientado a la utilización de la iniciativa en la generación de soluciones que innoven y que realmente permitan responder a las demandas de los ciudadanos, que al parecer poco a poco están más informados y empoderados en sus derechos, ideal que se equilibre también en sus deberes.

Entre las variadas competencias, destaco:

1. Buscar promover la creatividad e innovación, que evite la centralización y que la burocracia continúe sofocando las oportunidades de cambio y crecimiento.

2. Pensamiento crítico, global y transcultural, que permite asumir actitudes de pertinencia y cambio, ya que en la actualidad se requiere personas activas que generen ideas innovadoras y prácticas para resolver problemas sociales de manera efectiva y pacífica.

3. Capacidad de trabajar en equipo, implica un gran desafío, ya que se trabaja en un equipo transcultural, con características de grupo colectivo con diversos antecedentes culturales.

4. Habilidades comunicacionales, de liderazgo y gestión de las emociones, las habilidades de inteligencia emocional, implica varias habilidades que permite a los funcionarios anticiparse a posibles conflictos o situaciones de malentendidos y resolverlo de manera efectiva.

5. Manejo intensivo de las nuevas tecnologías de la innovación, sin duda, tener esas herramientas ayuda a la mejora de los procesos.

Me gusta la frase "Colaboradores motivados y coherentes, hacen empresas exitosas", innovar es dejar de pagar favores con contrataciones que se han convertido en malas prácticas normalizadas.

Pareciera que el mundo al revés como está ahora, que son tiempos donde debemos bailar con la incertidumbre, cuesta más querer seguir haciendo lo mismo, con comportamientos caracterizados por priorizar el propio beneficio y el de su círculo cercano, utilizando la posición para obtener ventajas personales en lugar de servir al interés público. Esta actitud se manifiesta en diversas acciones, como la corrupción, el nepotismo y el clientelismo, ahora se requiere autoridades con la capacidad de enfrentar las demandas ciudadanas enmarcadas en escenarios sociales altamente tecnológicos y saturados de información, que exigen funcionarios responsables, coherentes, autónomos, flexibles, colaborativos y con conocimientos provenientes de diversas disciplinas, según mi opinión es una innovación real que debería hacer.

Sabemos que las exigencias serán cada vez más complejas y que los equipos de trabajo se anticipen, de mejor manera a estos escenarios, siendo central, entregar respuestas integrales, (no con programas cortoplacistas)como muchas veces es la tónica. se necesita innovar siendo estratégico y no reactivo, lo que disminuiría el descontento y la apatía, como ciudadanos, hacia el mundo político.

Con esta crisis de falta de equidad, aumenta las personas, en busca de soluciones a sus problemas o necesidades, que en muchas oportunidades experimenta frustraciones por años, asociadas a la escasa o nula respuesta a sus demandas por parte de los servicios públicos, en razón a lo anterior, se hace primordial responder a esas necesidades con valores como la empatía, comunicación asertiva, compromiso real para dar una solución, responder con inteligencia emocional a dificultades donde la burocracia es parte de la separación entre las entidades públicas y las personas, que en muchas ocasiones solamente, buscan una orientación o acompañamiento en sus demandas, esa comunicación es una poderosa herramienta que evitará escenarios de conflictos , tanto para los funcionarios como para las personas que van en buscar de soluciones.

Asimismo, el ciudadano debe verse como un socio estratégico y, por ende, confiable y cercano. Un socio estratégico que le permita canalizar sus demandas a través de mecanismos transparentes, sintiéndose acogido por la institución, y este comprender "que su función no consiste simplemente en informar, sino que debe servir como instrumento para asegurar y legitimar la participación de los ciudadanos en la vida pública y hacerles responsables de sus elecciones personales dentro de un contexto democrático.

Sería fácil, el rol, si los recursos económicos fueran por lo menos suficientes, pero no es así , si quienes dirigen el país, comprendieran que innovar con un buen capital humano, pucha que hace la diferencia..

Tengo la convicción que algún día recuperaremos los modos de vida ancestral y nos daremos cuenta de su incalculable riqueza, de vivir en un continuo presente, esto tiene que ver como el vivir desde la competencia, el tener y el hacer desenfrenado no da más, los ancestros lograron comprender que vivir con cuerpo y alma en el día a día, sin tanto control de todo, surge la creatividad y que nada está separado, ni fragmentado, como decía mi amado apa, "siembro para mí, para el pájaro, y para el ladrón", pura conciencia colectiva/social y precisamente para llegar a tener "CONCIENCIA SOCIAL" hay que comenzar a potenciar el capital humano, para dar paso a nuestra mejor versión.

Por sobretodo como decían los filósofos antiguos, el rol de la política es "hacer mejores a los hombres" y cuando se hace mejores a los hombres formándolos para que se conozcan y dejen de dejarse llevar por la ambición, haríamos así un mundo mejor.

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