
La Confianza
La confianza

Llevo bastante tiempo reflexionando
cómo podemos ir relacionándonos mejor con nosotros y entre nosotros,
especialmente entre las comunidades de pueblos originarios, que tengo la
certeza que desde ese saber ancestral iremos haciendo una nueva sociedad.
Trabajando en un proyecto de capital social, surgió mi comprensión que uno de los mayores capitales sociales cognitivo es la confianza, entendida como una competencia personal, que determina el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás y está íntimamente relacionada con la autoconciencia. La confianza nos hace capaz de reconocer nuestras emociones, describir mis intereses, valores y habilidades, y valorar en forma certera mis fortalezas.
Ese profundo sentido de confianza en sí mismos, nos da esperanza hacia el futuro y a la vez, con ella aprendemos a comprendernos mejor, a conocer cómo aprendemos, cómo nos relacionamos con otros, qué es lo que estoy pensando y sintiendo. Además la confianza forma como parte de capital social se relaciona con la reciprocidad y cooperación, los 3 están asociados positivamente con la salud mental, especialmente la confianza, que corresponde a condiciones necesarias para transformar nuestra sociedad, debido a que aumenta los sentimientos de seguridad y autoestima y, por lo tanto, mejora la salud mental de las personas, en tanto permite solucionar problemas y solucionar controversias o diferencias.
Cuando era pequeño a mi hijo le cantábamos "confianza en uno mismo, confianza en los demás", por lo tanto, sólo capacitar la confianza entre personas, queda cojo el aprendizaje, se parte desde lo personal a lo comunitario, como es la confianza de los vecinos, entre trabajadores, entre estudiantes etc. Sin duda como sociedad hemos ido perdiendo ese valor, los invito a revisar su confianza interna y cohesionar las redes de contacto al interior de las familias, de los vecinos, en general de la comunidad, lo que en definitiva puede fortalecer el capital social.
¿Mantienes la
esperanza firme en alguien o algo que da más señales que deben abandonar tu
confianza?
¿Te consideras empoderado?
¿Ves en ti características o recursos deseables, por lo que te admiran?
¿Sientes tu poder carismático, con tu personalidad?
¿Vives con firmeza y seguridad que vienen tiempos mejores?
¿Confías en tu capacidad para manejar cualquier situación?
¿Tienes un buen nivel de confianza, respecto a ti, tus cercanos, tus vecino, tu comunidad, tu país?
¿Piensas que es imposible confiar en ti o alguien cuando no te conoces bien a ti o no conoces bien a la otra persona?
¿Sientes que te expones cuando cuentas tus cosas personales a alguien que conoces hace poco tiempo o hace harto tiempo?
¿Para ti confiar en ti y en otros requiere ser honesto, franco, leal, coherente, hábil?
¿Se romperá la confianza si tú no eres honesto, franco, leal, coherente, hábil contigo y con los demás y viceversa?
¿En el plano de las relaciones interpersonales, la ausencia de confianza o la pérdida de ella, será siempre una fuente o motivo de conflicto al relacionarse?
¿Alguna vez has construido relaciones colaborativas sin confianza?
¿Si lo has hecho, cuál era la intención?
¿A veces siente que tu desconfianza, no logran movilizar tus propios recursos, quedando relegados a un rol pasivo, en espera de que otros depositen en ellos las soluciones?.....
Es importante comprender que la confianza no significa, en sí misma, correr riesgos, sino que uno está dispuesto a correrlos, pues cuando se confía en alguien, todos esperamos que la otra persona no se aproveche de uno.
La confianza en una inteligencia que nos alimenta constantemente, que nos inspira y que nos lleva hacia nuestro mayor bien. Recuperar la fe en nosotros y otros va alejándonos del camino del dolor, del sacrificio, del sufrimiento, de la separación, de la creencia en la separación. El camino de la confianza, es recuperar la mirada que todo está unido e implica tener una visión muy positiva sobre nuestra propia capacidad para hacer las cosas, entendiendo que hay veces en las que esa seguridad desaparece; nos han enseñado a no ser vulnerable frente a otros, es exponernos a que el otro nos dañe más, creo que es sano mostrarse como uno es. En nuestra vida vivimos con experiencia tristes que hemos tenido o crecido, pero detenerse y volver a confiar siempre es el mejor camino.
La autoconciencia tiene que ver con tu confianza, cómo me percibo y mi percepción está dada por mis niveles de confianza, la pregunta es cuanto confió en mí?, es un proceso que requiere tiempo, empezar a darme cuenta de mis emociones y sentimientos, hacerme preguntas, darme espacios para contestarme interiormente e ir comprendiendo quién soy o quién realmente soy.
Con esas reflexiones, vas tomando plena conciencia de que las cadenas que nos atan, que nos limitan, están en nuestra mente, ya que ella es un fluctuar de pensamientos casi ininterrumpidos, de necesidades: de control, de aprobación, de reconocimiento, de tener la razón.
La invitación es disminuir poco a poco esos patrones mentales, con tiempo para nosotros, sin entretenciones alrededor, dándote cuenta de tus percepciones sensoriales, así quedas quieto y en paz, nos hemos olvidado de la simplicidad, desconfiamos y nos olvidamos de lo natural, del ser; complejizamos más de lo que a veces es, así construimos nuestras vidas, buscamos fuera de nosotros, sin cesar, el bienestar que hemos perdido, no viviendo, sino sobreviviendo, la meta es confiar en nuestra naturaleza divina que nos libera y nos da paz.
Es maravilloso, prestarte atención a ti mismo, darte cuenta de tus percepciones sensoriales (ver, escuchar, oír, sentir, oler) cuando te vuelves al interior es más cercana esa sensación de que estás vivo, es decir sientes el cuerpo y sientes incomodidad o comodidad de ese cuerpo que expresa, escuchas sonidos, ves cosas que no te habías dado cuenta que estaban, ahí eres el foco de atención, vuelves tu mirada a ti mismo y por consiguiente, vuelves a respuestas y soluciones que está en tu interior.
Como dijo
alguien, "este no es un camino de rosas, es un camino que requiere entereza y
valentía". Por sobretodo, es un camino de confianza, de propósitos, de
voluntad, de compromiso.