La Sabiduría Ancestral, es una riqueza de conocimientos, que contiene experiencias ya probadas que pueden servir de referente, para formular posibilidades de conocimientos presentes y futuros, además puede contribuir a crear una nueva forma de ser sociedad. Promoviendo una visión del mundo en la que el ser humano vive en armonia con su entorno, valoraba la vida en comunidad y el respeto por la naturealeza                                                                                                                       La invitación es poner la mirada a  una preciosa "filosofía de vida", poniendo enfasis en el hombre (persona) y no en las cosas. 

Nuestros ancestros comprendían que la espiritualidad se manifiesta en la conexión habitual con la naturaleza, donde  la naturaleza  sería un sistema superior al ser humano del que este  forma  parte, "La Pachamama". 

La naturaleza es nuestra mejor maestra: La naturaleza es el ejemplo perfecto de belleza, armonía y sabiduría. La "civilización" nos ha alejado de una forma de vida más natural, como un "paraíso" perdido. 

Nuestros antepasados, con sus modos de vida, nos  enseñaron como vivir en equilibrio, como ocuparse del medio ambiente a través del respeto a todo ser vivo; como crecer sin destruir la naturaleza, como vivir en la madre tierra, en paz y armonía. En otras palabras, nos enseñaron un mayor respeto por la naturaleza y una conexión más profunda con nuestra diversidad espiritual humana.

Una de sus creencias en su modo de vida,  era que todo está dotado de movimiento, vida, alma o consciencia propia, que hoy la física cuántica avala, sosteniendo que todo sin distinción cerros, ríos, cielo, tierra, piedras, plantas, animales, árboles, etc. es un mundo de partículas vivas.

Además, intuían que el único lugar que se puede experimentar el fluir de la vida es en el ahora, lo que significa enfocarse en el único momento real que existe: el presente, esto implica dejar de lado las preocupaciones sobre el pasado o el futuro, y darse cuenta de la presencia del ahora, para ellos el tiempo no existía, viviendo el presente con cuerpo y alma, como se dice "si comían, comían, si dormían, dormían", vivían con un estado de consciencia. Se daban cuenta que no sólo formaban parte del espíritu o del todo, tenían la convicción que ese espíritu superior, se expresaba a través de todo lo existente, tierra, agua, árboles, piedras etc., y también a través de ellos, sabían que no eran seres aislados, todos eran uno, por lo tanto, tenían un tipo de conocimiento emocional e intuitivo y por sobretodo hermosamente comunitario. 

Siguiendo lo anterior, nuestros ancestros estaban obligados a vivir la sabiduría para existir como sociedades que vivían en entornos, para sobrevivir y no extinguirse debían estar en contantes interacciones culturales, ahí lógicamente practicaban el amor, la cooperación y el respeto mutuo y otras interacciones desde emociones más bajas. Esta conciencia ética es la prueba de que ellos poseían una sabiduría muy profunda, la que nos permitió subsistir como especie, con todas nuestras debilidades fisiológicas y estructurales.

Vivian un precioso contacto con lo práctico, con los sentidos y con la vida, era rutina dedicar tiempo a observar y/o asombrarse frente a ese mundo pleno y permanente de la naturaleza, con todos sus detalles que transmitía su vitalidad.

No se requería la máscara para adaptarse (encajar)como ahora en la sociedad, se podía ser auténtico. Los pueblos indígenas están obligados a vivir la sabiduría para existir como sociedades naturales, o sea, insertas en el orden natural. Esto empezó en el Paleolítico, donde esas bandas de cazadores recolectores, con no más de 200 personas, se reunieron, y si entre ellos no hubieran practicado el amor, la cooperación, el respeto mutuo y el bien común se habría extinguido la especie humana. Esta conciencia ética es la prueba de que ellos poseían una sabiduría muy profunda, la que nos permitió subsistir como especie, con todas nuestras debilidades fisiológicas y estructurales, dándole un valor máximo a la palabra, sabían de la MAGIA EN LA PALABRA, sujetándose de ella como una ley.

El agradecimiento era vivido como un hábito sin cuestionamiento a través de la oración, fiesta y alegría, o de compartir con la tierra.

El vivir en piloto automático o con un  ritmo frenético,  como vivimos ahora nos obliga a  estar siempre produciendo (cultura del tener y del hacer), hemos olvidado detenernos para observarnos entre nosotros mismos y el mundo, y hacer las pausas de agradecer lo que tenemos. Quienes si sabían de esto, son nuestros ancestros, intuían  que este acto tan noble de dar las gracias es una de las herramientas más hermosas que tenemos para enfrentarnos a la vida. En ese simple acto, en esa pausa, integramos la sabiduría de nuestros abuelos y abuelas, de aprender de su autonomía y sus saberes, así vamos sanando todo lo que traemos en nuestro linaje y a la vez liberamos a nuestros hijos y a la vez ellos a los suyos. 

En la actualidad, con tantos problemas de salud mental, requiere más que nunca, recuperar la conexión de la mente y el cuerpo, no sólo desde la medicina actual, más bien, la sanación va por tomar conciencia de una serie de cuidados, observar el cuerpo y sus equilibrios, es decir, llevar a cabo una serie de rituales que nos dan sentido como seres humanos, recuperar las practicas de mantenernos VIVOS. De acuerdo a lo anterior,  sus modos de vida es una invitación de volver al ser: conocernos, reconocernos, buscar nuestras potencialidades, camino necesario para que seamos auto sostenidos, plenos, activos y ser un aporte al mundo en que vivimos, centrados siempre en el marco del respeto y de ser respetados.

Nuestros ancestros conocieron de cerca el sometimiento, intolerancia y la ambición de quitarle lo que era suyo y el despojo no sólo de su riqueza material, sino su riqueza cultural y de conocimientos; todo partio con un fin de "civilizarnos" y "evangelizarnos", así estamos inmersos en un mundo caotico, sólo la naturaleza nos vuelve a recordar que la vida es un regalo. Desde muy joven, estoy convencida que hacer una sociedad equitativa va a depender de nosotros, si debemos estar dispuesto a dialogar  y a renunciar a la violencia, soltando prejuicios y comprometerse a construir otras formas de vida, cambiando primero el comportamiento propio  y la forma de ser familia, es la única forma de cambiar el mundo, me viene a la mente una palabra que me hace mucho sentido que es la Descolonización, que es un proceso que permite a las personas poder verse como un sujeto activo del cambio individual y social, sin odios, sin imposiciones. No podemos borrar lo que está impreso en nuestro códigos genéticos, producto de la colonización deshumana sufrida por ellos que queramos o no, como descendientes tenemos una gran huella de traumas y heridas y sobretodo desconfianza, pero podemos cambiar con esa mirada de protagonistas de nuestro cambio personal, en otras palabras imprimirle nuestro propio sello.                  Esta página es una invitación a reconectar con la sabiduria ancestral y UNA VIDA MAS SENCILLA y espiritual, ir equilibrando nuestros modos de vida, mirarnos como vivimos en una cultura del tener y del hacer desenfrenado, para ir transitando en un buen vivir, tranformando a una cultura del ser,  buscando un camino más sustentable y espiritual reconectando con nuestras raices.




SABIDURÍA ANCESTRAL - OTROS LENTES PARA VER LA REALIDAD

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