Construir una Nueva Sociedad, desde la descolonización del Ser y el Saber

"La Descolonización, es un proceso que permite a las personas verse como un sujeto activo del cambio individual y social, sin odios y libre". 

A propósito de las opiniones vertidas a través de Twitter, de 2 figuras públicas, que generó diversas reacciones, todas muy polarizadas de quien de las 2 tenía la razón, me hizo reflexionar de los tipos de aprendizaje, que nos llevan a ser un distinto observador de la realidad, desde cualquier ámbito en que nos movemos.

El aprendizaje de primer orden, se lo explicábamos a mis hijos cuando eran pequeños que era como el "tonto", tropieza una y otra vez con la misma piedra, repitiendo las mismas historias y no se permite aprender, luego el aprendizaje de segundo orden es el del "inteligente" basta con caerse una vez para aprender y luego el aprendizaje vicario u observacional, que se aprende por modelaje o aprendizaje social, este aprendizaje se obtiene por medio de la imitación de la conducta realizada por otro, que es el que recibe el refuerzo, este tipo de aprendizaje, sería como el "sabio", éste aprende de los errores de los demás.

Si pasamos de ser tonto a ser inteligente y avanzamos y damos otro paso para ser "sabios", nos beneficiaríamos mucho ya que aprenderíamos del pasado y de otras personas o modos de vida.

Este tipo de aprendizaje social, vendría bien en este tiempo en que se habla de la construcción de sociedades del conocimiento, como también de la revolución científica tecnológica y del intercambio constante y fluido entre personas de distintos puntos del planeta, para responder a estos cambios no podemos dejar de darnos cuenta, que el reto crucial para nuestra sociedad, sigue siendo garantizar un desarrollo humano sostenible y equitativo, buscando por sobretodo disminuir los efectos adversos, que generan los desequilibrios en las condiciones sociales y apuntando a un mejoramiento integral de la calidad de vida de todos los que somos parte de esta sociedad.

Es aquí donde entra en juego el concepto de descolonizar el ser y el saber, es una invitación a la descolonización cultural que significa, liberarte de pensamientos que no te nutren como odios, revanchas, dominio, luchas, es la oportunidad de repensar nuestra cultura para dignificarla, reafirmar nuestra identidad cultural y nuestro territorio, recuperar nuestra lógica de pensamiento integrativo, Así vamos transformando y construyendo una nueva sociedad.

Por lo tanto, la descolonización es un proceso que permite a las personas verse como un sujeto activo del cambio individual y social, para cuyo propósito debe liberarse de las estructuras inconscientes que condicionan su pensamiento y su lenguaje, soltando creencias limitantes que se expresa en nuestras actitudes negativas, en vicios emociones y conductas basadas en el miedo. Es dar espacios a interacciones sociales sin divisiones ni subordinaciones, basado en la complementación, el equilibrio, la sinergia, el consenso y el respeto a la identidad del otro, que eran códigos antiguos de la verdadera unidad entre seres humanos, sin relaciones de dominación, sometimiento y poder sobre otro.

Asumir el compromiso de descolonizar, también requiere darse cuenta que tenemos que buscar acciones personales, familiares y sociales para la creación de comunidades más justas, sostenibles y equitativas. 

Participar en el proceso descolonizador, nos permite llevar a cabo una introspección crítica de los prejuicios racistas y las múltiples expresiones de opresión internalizada que a muchos caracteriza. Entre tanta injusticia y sometimiento se ha generado una mentalidad defensiva en nuestro pueblo, que es de supervivencia, a veces como una especie de relativismo moral, donde se puede ejecutar cualquier cosa para conseguir un beneficio determinado, en el fondo todo vale por conseguir algo, generando desconfianza entre los mismos hermanos, no cooperación y conflictos que no permiten aunar esfuerzos entre etnias, comunidades y familias para lograr el verdadero reconocimiento de hijos de la madre tierra. Sin duda, lo anterior  debemos reconocerlo, aceptarlo y buscar nuevas acciones en cada uno para generar una nueva sociedad.

Tengo la convicción, que para ir liberándose de desconfianzas y otras cargas emocionales que traemos y creencias que no nos aportan, es a través de la "Formación"; mi sueño es sembrar semillas, formando mediante capital social en las 2 aristas cognitivo y estructural; por un lado el capital social estructural  facilita la acción colectiva mutuamente beneficiosa, mientras que el cognitivo predispone a la gente en favor de esa clase de acción, generando confianza, cooperación y reciprocidad. 

Por otro lado, si revisamos la vida de nuestros ancestros ellos supieron manejar otros conocimientos, mucho más completos y profundos, más allá de lo simplemente racional, había claramente un sentimiento de unidad, ya que en su día a día, había coherencia en el hacer, decir, sentir y pensar, sobretodo sabían vivir en armonía con la madre naturaleza, dándole como hombre de la tierra el valor sagrado y de uso comunitario, muy distinto a lo que es hoy, siendo una propiedad privada.

Reconozco y honro profundamente los elementos culturales de nuestros ancestros con sus aciertos y sus errores para construir un mundo más equilibrado, no negando que en nuestra sociedad actual, existe progresos en distintos ámbitos que nos ayudan a vivir mejor, por otro lado también, no podemos negar los errores de un modelo de civilización racionalista y evangelizante, asumiéndose una verdad de la cual excluyó al otro, controlando, dominando y  auto otorgándose  el papel de salvadores  de una supuesta subhumanidad, además para quienes tenían el poder en ese tiempo nuestros ancestros vivían en la oscuridad de la ignorancia y no tenía ninguna posibilidad de a avanzar como sociedad, de ascender, por sí misma, sin embargo, muy por el contrario, hay una larga evidencia que no era así, más bien vivían en un desarrollo sustentable equilibrado.

Ser observadores desde el aprendizaje vicario, es avanzar como humanidad, más allá de comprender que si bien la colonialidad aún permanece vigente como esquema de pensamiento y marco de acción que legitima las diferencias entre sociedades, sujetos y conocimientos, lo más importante de todo,  cambiando el modo de relacionarnos con un otro es dejar de lado odios con el pasado y tomar consciencia que nosotros somos los actores principales para que nuestra sociedad no sólo se transforme, sino que nos comprometamos a construir y a crear esa nueva sociedad equitativa y de bienestar social, lográndose sólo a través de un cambio a nivel individual y en nuestra propia familia. Son tantos los discursos que escucho de muchos hermanos indigenas de la injusticia hacia los pueblos originarios, pero también veo a mi alrededor la injusticia de vivir en miserias, sin poder satisfacer las necesidades más básicas, en general como chilenos. 

Por eso la invitación es hacerlo desde lo individual, siendo mejores personas, no exigiendo el respeto a otro, sino yo respetando a un otro, es posible   ir haciendo el cambio desde ahí, ya que hablar de cambio, cuando lo que se pretende cambiar es al otro y a lo que está a mi alrededor, pero no a mí mismo, no representa más que un autoengaño y un engaño a los demás, implicando quedarnos pegados en el aprendizaje de primer orden "El tonto", repitiendo las mismas historias una y otra vez.

El cambio de una sociedad percibida como injusta comienza con la transformación interior y la reconexión con un orden natural y sincrónico. Hay dos caminos interconectados: la siembra de intenciones conscientes a nivel personal, y la participación en la recuperación de un orden colectivo más armónico.

El camino de la transformación personal es como smbrar la Semilla y un orden colectivo más armónico, es un desafio de pasar de un sistema social fragmentado, lineal y centrado en el dinero, a uno unificado, bien regulado: en lugar de que cada árbol compita destructivamente por los recursos, el orden colectivo armónico es como un bosque donde la red subterránea y esto asegura que los recursos se compartan de manera recíproca y que la salud del individuo beneficie la salud de la comunidad completa.

No es utopico lo que digo en el parrafo anterior, hay que atrevernos a cambiar cada uno, no entrando en las malas prácticas instauradas en nuestro hermoso Chile, sólo así aumentarán nuestras posibilidadades de ordenar lo estancado en la historia y abrirlo en su significatividad, para proyectar así  una nueva tierra.

La propuesta es que avancemos, aprendiendo y siendo observadores desde "El sabio", construyendo la sociedad que deseamos desde nuestro propio cambio, pasando del miedo a la libertad; ya que indudablemente sin libertad no es posible crear, no se puede ser, se es incapaz de hacer.

Es interesante que una de las múltiples posibilidades de traducción o explicación de la palabra Chile, provenga del vocablo quechua Chilí, que en tiempos de la conquista habría significado "más allá". Por algo aquí nacimos, para ir más allá de nuestra naturaleza humana. 


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