El Consumo de la Espiritualidad

"La Espiritualidad es gratis. Está en el aire que respiras, en el sol, en las estrellas y en tu corazón, eres ya Espíritu". 

Las personas que están en una búsqueda espiritual, muchas de ellas, están buscando en ella una respuesta a la crisis de convivencia y a la necesidad fundamental de conocernos a nosotros mismos, otros para aliviar una carga pesada,ante una pérdida, un dolor; otros porqué quieren entender por qué estamos aquí y otros, porque quiere aprender a vivir juntos en paz, respetándonos como personas valiosas y las hay también porque le han dicho que ser espiritual, es un creador que puede conseguir cosas materiales.

Importante es tener presente que la espiritualidad no se define a través de dogmas, supersticiones o creencias tradicionales de la "nueva era".

Hay todo un movimiento New Age, es como una moda a seguir y de esta forma la espiritualidad ha transformado sus prácticas y creencias en mercancías espirituales, que van desde la venta de creencias a través de talleres, cursos, círculos de mujeres  y terapias, hasta la compra de innumerables productos, convertidos en símbolos espirituales, tales como: orgones, talismanes, amuletos, pirámides, figuras budistas e hindús y un largo etc. También la asociamos con canalizaciones, viajes a lugares energéticos, incienso, velas, sahumerios, cartas astrales, cuencos, budas, yoga, biodanza, meditaciones orientales,  ley de atracción, de prosperidad, constelaciones familiares, temazcales, registros akashicos, ciencias futuras o de quinta dimensión.

El crecimiento de todos estos movimientos, tiene que ver en gran medida, con la necesidad de buscar el sentido de la vida y de la trascendencia, algunos le dan un enfoque mágico y esotérico, por lo que se acercan al New Age como una forma de explorar sus poderes sobrenaturales y desarrollar su espiritualidad. Es muy probable que continúe creciendo en cantidad de practicantes y creyentes, debido a que las circunstancias que la han hecho crecer siguen aumentando y las necesidades de fondo se mantienen, como es el vacío y pérdida del sentido de la vida, por lo tanto, todo indica que irán en aumento los  maestros, gurús, especialistas y diplomados en espiritualidad, ya que el negocio es enorme y eso no está bien ni está mal, sólo  que buscar todo afuera, ha sido la tónica de la mente patriarcal, de mantenernos distraidos y sin discernimiento del corazón

En mi caso, desde pequeña tengo la certeza que la base de todo lo que existe no es material, aprendí a conectarme con la naturaleza y siempre encontré magia en ella. Pase períodos en mi vida que también busqué fuera la paz que no encontraba en mi, luego comprendí que uno puede apoyarse en alguna terapia que le resuene y por supuesto me ayudó mucho, pero buscaba algo más profundo una "experiencia del Ser" que implica el contacto directo con nuestra naturaleza verdadera y sentir la dimensión sagrada de la existencia y le pido del corazón que gobierne mi vida, mis pensamientos, mis sentimientos, mis palabras. 

Pienso que buscar la espiritualidad fuera es un camino de desilusiones y frustraciones, ya que entregamos nuestra responsabilidad a otros: maestro, gurú, mentor, coach, bruja, sanador, chamán, pagando para que nos oriente y nos lleve a la plena realización, alguien dijo "nada ni nadie te va poder dar lo que ya está en tu interior, sólo estarás buscando una espiritualidad de mercadeo y consumo". 

Un concepto central es que existe una inteligencia invisible, amorosa o fuerza vital que nos da vida, mantiene nuestro corazón latiendo y sabe cómo sanar el cuerpo mejor que nuestra mente consciente. Esta inteligencia es considerada una conciencia amorosa que vive dentro de cada ser humano

El propósito de recordar que no sólo tenemos una personalidad humana, sino que somos parte de la divinidad, es necesario realizar un cambio profundo en nuestra percepción, pasando de identificarnos con el cuerpo físico (el "personaje") a reconocernos como un espíritu eterno y sentir desde lo más profundo que somos  una unidad de cuerpo, mente y espíritu conectada con el origen de todo, al hacerlo, la naturaleza de esa inteligencia (amor, generosidad, voluntad) se convierte en la nuestra. Se trasciende el estado de supervivencia (miedo, estrés, separación) para alcanzar un estado natural del ser caracterizado por la unidad, la totalidad y la alegría sin una razón externa. 

Con los años he comprendido, la importancia de sentirme o posicionarme como un observador de mis pensamientos y sentimientos, me permito lograr separarme de ese estado de ausencia o ensoñación pasiva; este acto de autoobservar lo que estor, sintiendo, pensando, es en realidad, un acto de conciencia plena y atención aguda, en ese momento, ya no soy el pensamiento o la emoción en sí, sino la conciencia que los observa, para mi esto es indispensable para el cambio.

El Camino es personal, las herramientas son amplias, si estoy enraizado y logro alinear lo que piensas con lo que sientes, lo que haces, lo que dices, permite que tu energía transmita una señal clara de lo que deseas, es mejor agotar la emoción, sin escapar de ella, así evitas quedarte pegado en esa emoción, sientes por ejemplo el sufrimiento y vuelves a tu centro, vuelves a tu Ser infinito.. 

La verdadera espiritualidad, nos ayuda a aprender a regular el centro del corazón, activan emociones elevadas (como la gratitud o la alegría), el corazón comienza a latir de manera rítmica y ordenada, similar a un tambor. Este estado de coherencia cardíaca produce un campo magnético, ahora medible por la ciencia. Este campo es energía, y al ser una frecuencia, tiene la capacidad de transportar información, como el pensamiento de tu propia sanación o creación de una nueva realidad.

Considero que buscar fuera y no dentro, se da el poder a otros y puede que el  terapeuta, el sanador (como le llames), no tenga  la responsabilidad personal de ser consciente de su propio psiquismo, no es coherente o  en otras palabras, no se conoce a sí mismo en profundidad y no acepta su propia sombra, en esa insconciencia cualquier persona, puede hacer mucho daño a otros. Son muchos los casos que he conocido, donde se deposita todo el poder en el terapeuta, llegando a creer lo que dice la otra persona como verdades absolutas, sin autodiscernir, generando apegos y dependencias innecesarias; siguiendo al pie de la letra lo que señala ese otro, lo anterior, sin duda, puede generar tardanzas para los procesos conscientes personales, hay un hermoso camino por recorrer usando como motor de la existencia, el corazón que guía sin errores, para ello se requiere estar en silencio, permeando todo el ser, hay un balance entre discernir en el pensar y en el sentir.

Jamás me canso de recordar que el camino espiritual lo hace cada uno, siendo cada uno ya un espíritu, "a imagen y semejanza de lo divino" el inicio "está en verte", "en ver cómo te sientes", "en revisar tus patrones de comportamiento, tus juicios, tus culpas, tus rabias, tus impulsos, tus reacciones", "en ir aceptándote", "en aprender a autocidarte", "aprender a mimarte", "en sentirte importante de estar experimentando la vida" y por sobre todo "disfrutar" así vamos dando paso a dejar de estar desconectados de los ciclos naturales. 

Lo primordial creo, en la búsqueda del desarrollo espiritual, es que la búsqueda sea auténtica, es decir, que lo que estés buscando desde tu corazón, sea conectar con tu SER, con tu interior y no simplemente buscar una paz ficticia durante un ratito, para luego volver a  ser incoherente, en otras palabras vuelvo a mi vida no espiritual.

Yo entiendo, que el primer requisito es que todos quienes nos desenvolvemos en este medio, debemos ser coherentes y éticos e informar e insistir; en dar el mensaje que todo poder sanador está en el interior de la persona, que los caminos o terapias son acompañamientos, para que la persona recupere la confianza en su "propio poder", pienso si no se hace, es sumarse karma, al estar obstruyendo el proceso interior de una persona. En fin, son nuevos tiempos, en que si o si, las personas deberan comprender y reconocer su poder y darse cuenta que el bienestar personal no está fuera. Por lo menos esa es mi bandera de acompañamiento en la terapia psicologica e integral. 

Si observáramos lo que está en la naturaleza,  terminaríamos con las creencias de estar separado de eso que somos, puesto que nuestra verdadera identidad es esencia de la divinidad. Nuestros ancestros tenían otras formas de vivir y saber, iban mas allá de lo material, buscaban en su interior espacios sagrados, buscando otras manera de reexistir en conexión permanente con la Madre Tierra, desde ahí iban viviendo su sabiduría y práctica de vida espiritual, hoy en día, las oportunidades diarias sobran, para ir acercándose a ese ser que somos y que habita en cada corazón humano sin distinción, nuestra mejor versión de nosotros, que es sabiduría interna, esa parte nuestra que tiene un origen divino.

La espiritualidad, es un camino para sentir y perder el miedo a nuestras emociones y para hacernos maestro de ese sentir, nada está fuera, nada es externo.

Jodorowsky dijo "Lo que buscas ¡YA LO TIENES! No necesitas hacer nada ni llegar a ningún sitio especial ni activar la kundalini ni el tercer ojo. YA ERES. YA ESTÁS COMPLETO. YA ESTÁS ILUMINADO. YA ERES PLENO"...., te invito a buscar la verdad en tu corazón... Deja de distraerte, eres sabiduría interna. 

La espiritualidad es un camino personal de autodescubrimiento personal, es un viaje a tu ritmo, a tu interior, esa es la verdadera espiritualidad que reside en tu corazón, es decir en tu SER. Ahí ocurre la magia, cuando recordamos quiénes somos elevamos nuestra conciencia por encima de limitaciones fisicas, emocionales, mentales.

Me encanta lo descrito por el cientifico Amit Goswami, físico teórico indio sobre la incubación que es la etapa de "no-hacer" en la que, al relajarnos y soltar el control del ego, permitimos que nuestra conciencia se alinee con su naturaleza divina o cuántica. Cuando "recordamos" o nos sintonizamos con esta conciencia cuántica (que Goswami identifica con lo que nuestros ancestros llamaban divinidad) es el momento de "no hacer nada" de forma consciente sobre el problema que quieres resolver.

Aquí tienes una explicación fácil de entender basada en las enseñanzas de Amit Goswami:

  • Es dejar que tu "inconsciente" trabaje: Después de haber estudiado mucho sobre un tema (fase de preparación), dejas de pensar en ello con tu mente lógica (el ego). En este estado de relajación, el problema pasa al "procesamiento cuántico inconsciente", donde se exploran muchísimas posibilidades al mismo tiempo.
  • El secreto del "Do-Be-Do": Goswami usa la frase "hacer-ser-hacer" para explicarlo. El "hacer" es el esfuerzo, pero el "ser" es la incubación. Es como cuando no te acuerdas de un nombre, dejas de buscarlo y, de repente, mientras te bañas o descansas, el nombre aparece solo.
  • Relajación total: La incubación ocurre cuando haces actividades que no requieren esfuerzo mental, como:

    • Tomar un baño (como Arquímedes cuando descubrió su famoso principio).
    • Subir a un autobús o caminar (como el matemático Poincaré).
    • Simplemente sentarse a descansar bajo un árbol (como Newton con la manzana).

  • Preparar el terreno para el "¡Aha!": Sin la incubación, es muy difícil que llegue la inspiración (el salto cuántico). Al relajarte, sueltas el control de tu mente racional y permites que surja una idea totalmente nueva y sorprendente desde el campo de las posibilidades infinitas.

En resumen: La incubación es como plantar una semilla y dejarla bajo tierra sin estar cavando a cada rato para ver si crece. Es confiar en que tu mente profunda encontrará la solución mientras tú descansas o te diviertes ¡Bello no!.



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